
Giros posee un modelo de gestión de prácticas territoriales particular, que lo diferencia de otras intervenciones sociales de la ciudad. La Comisión de Trabajo Territorial (CTT) elabora estrategias de abordaje territorial que combinan nuevas ideas acerca de la intervención en lo social con toda una tradición de militancia y luchas históricas. Sin caer en recetas establecidas y en fórmulas vanguardistas efectivistas, el objetivo del trabajo es generar organización popular que repercuta en una autonomía de estas herramientas organizativas que perduren en el tiempo y aborden temas a la vez que más complejos, más estructurales.
El trabajo territorial de Giros tiene como objetivo la construcción colectiva de organización autónoma de base, para ello se apuesta a la creación de espacios de participación, en los cuales los vecinos pongan de manifiesto sus necesidades, carencias y problemáticas individuales; lo cual permite no sólo la desnaturalización de las necesidades particulares, sino también la colectivización de los conflictos. Mientras que también se afianzan lazos de solidaridad y cooperación, que empiezan a manifestar la necesidad de reconocerse con y en el otro, en pos de la creación de una identidad común.
La descolectivización de las últimas décadas se tradujo, sobre todo en los sectores populares, en la desconfianza a emprender proyectos colectivos. Ante el contexto de completa destrucción de los lazos sociales, que llegaron hasta el punto de borrar el simple reconocimiento entre los sujetos que comparten un mismo espacio territorial y socio-cultural, orientamos el trabajo territorial, en una primera etapa, al “armado de comunidad” para que repercuta no solamente en encontrar “entre todos soluciones para todos”, sino que además dinamice la construcción colectiva de espacios culturales, productivos y políticos.
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El afianzamiento de esta “identidad territorial” a través de las herramientas de Asambleas autónomas permite profundizar en las discusiones sobre las causas estructurales que afectan al territorio específico y a la sociedad en su conjunto, siendo éste el puntapié inicial para comenzar a trabajar en la construcción de un proyecto colectivo, reconociendo a la Asamblea como sujeto político de cambio. Entendiendo que el papel de la política es el de pensar y pensarse a largo plazo, proyectando sobre la base de valores comunes la sociedad que deseamos en el futuro y animarse a comenzar a vivirla aquí y ahora.
Estamos convencidos que la construcción de un verdadero proyecto político de cambio no puede tener como único quehacer la reivindicación de los conflictos que aquejan a los sectores populares, también debe apostar y aportar al fortalecimiento de una experiencia que intente transformar algunas lógicas tradicionales de resolución de conflictos, a través de la generación de propuestas construidas intersectorial y multidisciplinarmente. A partir de la capacitación y formación de los vecinos en temas políticos y sociales, apostamos a contribuir al desarrollo de intervenciones territoriales innovadoras basadas en la promoción de capacidades para la gestión de conflictos sociales locales. De esta manera, las Asambleas trascienden los límites territoriales y socio-culturales y se organiza para resolver no sólo las necesidades inmediatas de su barrio, sino y fundamentalmente para promover capacidades en la población que aporten a mejorar su calidad de vida y sus niveles de autonomía; como así también a la construcción colectiva de políticas públicas inclusivas
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