
El 24 de marzo, en el marco de la multitudinaria marcha a 34 años de último golpe de estado,
Giros hizo su aparición en la ciudad, ahora como movimiento. Aquella decisión de hacer una política del desborde, se materializaba en una columna de cientos de personas de la más diversa
procedencia. Ese día el grito de memoria y justicia se unió con el compromiso de continuar con el
legado de las luchas por la liberación de nuestra América. Era la primer muestra del movimiento que iniciábamos y que queríamos.

En el mes de Abril Rosario fue testigo de uno de los conflictos que marcaron el año y a la ciudad en su conjunto. Tras los despidos en LT8 y LT3 los trabajadores de estas dos radios y el diario La Capital, pertenecientes al Grupo Uno, iniciaron un paro histórico que significó no solo la marcha atrás con los despidos, sino también un hito en la lucha contra las corporaciones que intentan controlar la ciudad. Y allí estuvo el movimiento Giros para codo a codo, junto con los trabajadores de prensa de la ciudad, pasando noches acampando y diciendo bien fuerte "los monopolios no gobiernan la ciudad".

Tras años de lucha desde el territorio y la generación de debate y consensos dentro del ámbito municipal y provincial, en el mes de Mayo dos compañeros del movimiento partieron rumbo a Europa al encuentro con organizaciones, universidades, profesionales y representantes de ayuntamientos, en lo que fue la "campaña por la sustentabilidad de los territorios autónomos". El proyecto y la bandera de Ciudad Futura llego a Francia, España e Italia en la búsqueda de consensos, apoyos, solidaridades para lograr su concreción y continuar la disputa por una ciudad como debe ser: publica por definición.

En el mes de Junio el Concejo Deliberante propició un debate público alrededor del tan mentado Plan Urbano 2007 – 2017. Aquel plan del famoso "error de coloreo" que mostraba y demostraba a Nuevo Alberdi como presa de la especulación inmobiliaria, y a los destinos de la ciudad en manos de los monopolios, se abría a la discusión pública. Y allí estuvimos para llevar nuestra voz: la de Nuevo Alberdi, Empalme Graneros, la Cerámica, Cristalería; la voz del movimiento Giros para dialogar con todo aquel que lo quiera hacer, para llenar de colores y vida el concejo y gritar una vez más "los monopolios no gobiernan la ciudad".

La Escuela de la Memoria Histórica del Movimiento Nacional Campesino Indigena llegó a Rosario en el mes de Julio. Y con ella llegó la rebeldía de cientos de comunidades organizadas de los más diversos territorios del país. Con ella también se generó un hecho histórico que permitió la ciudad recuperar un poco de la rebeldía que le habían robado:
la caminata del Ya Basta!. Rosario fue testigo y participe de una caravana que llevo el grito del Ya Basta! a cada lugar donde los indignos operan: Cargil, Rosental, la Bolsa de Comercio y la Fundación Libertad nos escucharon. Y la plaza 25 de mayo, ahí frente al "Mal gobierno que entrega la ciudad", aquella que nos había visto luchar por lo que el agua nos había llevado hacia tan solo 3 años, era el escenario para que una multitud marque a la ciudad para siempre y deje una huella política imborrable de rebeldía.

A casi un año del derrumbe del centro cultural en construcción y las detenciones policiales de 4 compañeros, el movimiento Giros se ponía de pie en Empalme Graneros inaugurando un nuevo Centro Cultural, sede territorial de la Ciudad Futura. Aquella dramática imagen de la periferia que nos otorgaba el año 2009 con topadoras y violencia policial, era transformada a base de esfuerzo, trabajo y voluntad de un territorio que decidió cambiar aquí y ahora su paisaje y su destino.

En el mes de Septiembre movimientos de diferentes provincias del país nos encontramos en nuestro Primer Congreso del Movimiento Nacional Campesino Indigena. Miles de compañeras y compañeros nos reunimos en un hecho histórico para nuestro país, en una muestra inédita de construcción autónoma territorial. Fueron 3 días de formación, discusión y debate y una gigantesca movilización hasta Plaza de Mayo donde se demostró que "Somos tierra, para alimentar a los pueblos"

Un día de Octubre, y en el corazón de la Ciudad Fragmentada, llegamos al centro. Fue el lanzamiento de nuestra
Central Rebelde. Un nuevo lugar donde dialogar con lo que llamamos las sociedades civiles, (porque a la ciudad la vamos a revolucionar entre todos o no será revolución) y una nueva apuesta de recuperar la política.
Ese mismo día también, cuando nos encontramos periodistas, diputados, concejales, compañeros del movimiento a dialogar por la reforma urbana, nacía casi como una pregunta (de aquellas que cuestionan lo naturalizado) ¿"por qué no prohibir los barrios privados"?

Tan solo un mes después de habernos preguntado si era posible pensar en prohibir los barrios privados se presentaba en el Concejo Deliberante la Ordenanza del Ya Basta!. Allí estábamos de vuelta, pero esta vez con una propuesta histórica, inédita en Latinoamérica que sería punta de lanza para defender nuestra ciudad. Y era una apuesta por una forma de construcción: movimientos sociales marcando agenda y tiempos en una institución de la democracia, generando consensos y debate. Ese día se respiraba que algo histórico pasaría en Rosario.

Un 16 de diciembre de 2010 Rosario marcó la historia y la vida de las ciudades de Latinoamérica. Después de debates en los más diversos ámbitos se aprobaba la ordenanza del Ya Basta! la que prohibía los barrios privado, la que no conoce precedentes en el continente, la que entierra a unos de los símbolos más nefastos del neoliberalismo y una de las formas más indignas de construir ciudades. La que busca una ciudad sin fronteras internas y la que será bandera de todos aquellos en el mundo que quieran construir Ciudad Futura.